Artistas

Rogelio López-Marín "Gory"

Nowhere Land

Este ensayo fotográfico, es mi entrada al mundo de la fotografía digital y es el resultado de muchos años de meditación sobre el paisaje urbano de Miami, la tierra de nadie, la tierra de todos y sobre todo la tierra que nos acogió como emigrantes.

Es una mirada al paisaje que no tiene una intención descriptiva ni contemplativa sino que intenta transmitir estados de ánimo, en algunos casos, el aislamiento o la soledad, en otros cierta carga irreal del absurdo cotidiano, pero lo más importante para mí es brindar un tributo a un sitio al que  finalmente siento que pertenezco.

Están presentes en este ensayo las alusiones a la obra de artistas a los que admiro como son Christo o Magritte, y también a mi trabajo previo en el manejo del blanco y negro y de los tonos semejantes a los virajes químicos, y definitivamente en la selección de los ambientes. 

Gory, 2006

 

A Causa de la Ciudad

New York es el lugar donde constantemente se muestra arte nuevo y también el gran arte de todos los tiempos. Es el sitio donde mucho arte es comprado o vendido y es también el lugar que ha inspirado a muchas generaciones de artistas contemporáneos. Pero New York es un artista en sí mismo, porque la ciudad es en muchos casos el reflejo de gran parte del arte contemporáneo que conocemos, o quizás este arte ha sido inspirado por la propia ciudad reflejándose en la obra de muchos artistas. La arquitectura, el diseño gráfico, la fotografía y la decoración son formas de ate que están presentes en la ciudad de manera permanente y al mismo tiempo están en constante cambio y transformación.

Esta serie de fotografías pretende mostrar el arte anónimo que esta ciudad muestra diariamente y al mismo tiempo capturar aspectos de la ciudad que son citas visuales de un artista o un estilo especifico, que fueron tal ves inspirados por la fuerza del lenguaje estético de la ciudad.

Este trabajo es un tributo al arte, a la ciudad de New York y a muchos artistas que de alguna manera están vinculados a esta ciudad, a través del mi propio comentario sobre el arte. 

Gory

 

 

Gory: poética de la imagen en New York

Hace poco, Rogelio López Marín, Gory, recuperó una obra que tiene un valor emblemático en la historia del arte cubano. Es un cuadro sin terminar que exhibió en 1981 en la legendaria muestra Volumen I. En New Art of Cuba Luis Camnitzer anota que la pieza ''proveyó un símbolo para una exacta localización histórica del show: el gradual abandono del foto-realismo a favor de aperturas conceptuales''. Otro de los reputados miembros del grupo, Rubén Torres Llorca, asegura que Gory, a quien considera el artista más importante de su generación, fue el primero en expresar la necesidad del cambio estético.

En ese tiempo, a Gory se lo acusaba de hacer una pintura ajena a la realidad nacional, de reproducir la odiada estética de los hiperrealistas norteamericanos. ``Adelantándome a la crítica, presenté el cuadro sin terminar como protesta, con el título Pieza inconclusa para pintor mecánico. La obra marcó su distanciamiento de la pintura --durante los doce años que tardó en salir de Cuba no pintó-- que paradójicamente lo abocó al descubrimiento del poder del lenguaje fotográfico, en donde encontró su grandeza como artista.

Su formación como fotógrafo profesional comenzó con Raúl Martínez, formado en la Escuela de Chicago. La posibilidad de contar con los medios técnicos para realizarla estuvo ligada a su trabajo en una revista cubana donde haciendo foto-reportajes y ensayos fotográficos --como el del Cementerio de La Habana-- aprendió a ver el mundo en blanco y negro, y descubrió la fotografía como un lenguaje autónomo y distinto del de la pintura, que ensanchaba su lenguaje. ''En los cuadros cada imagen es individual. La fotografía te enseña a relacionar una imagen con la otra''. La reconstrucción de escenarios con variaciones lo llevó a la creación de narrativas hiladas por el poder metafórico de su lenguaje.

Una foto de su serie It's Only Water in the Teardrop of a Stranger no sólo fue escogida como portada del libro Shifting Tides, Cuban Photograph after the Revolution, de Tim B. Wride, sino que influyó en el título y cambió la concepción de esta muestra en Los Angeles County Museum of Art. Originalmente la portada que se tenía en mente era otra --posiblemente una fotografía heroica típicas del período-- pero cuando Wride visitó Miami se fascinó con ese extraño paisaje de Gory: no un cuadro-ventana como los de Magritte, sino una piscina donde el limitado horizonte de las baldosas del suelo acaba convirtiéndose en un mar abierto a lo infinito como el que rodea la isla.

Para Gory, el hecho de que el Museo de Fotografía Contemporánea de Chicago incorporara a su colección esta serie que acompañó con textos de Michael Ende significó estar en compañía de Ansel Adams, de Walker Evans, de Auguste Sander, de esos fotógrafos cuyas imágenes aprendió de memoria, sin saber sus nombres, viendo de niño las revistas de un tío fotógrafo.

Del fotomontaje de esa serie, que ya reflejaba esas fugas de la realidad que son su tema esencial, Gory derivó a la estricta búsqueda de imágenes encontradas cuya composición no altera: su lente sencillamente transforma lo percibido en una visión.

El hallazgo de la fotografía digital como medio le permitió incorporar a sus fotografías en blanco y negro la función expresiva del color en la pintura. Gory elige zonas de color en las escenas que están en la cotidianidad con todo el potencial de lo asombroso, sin que las veamos. Los 12 días en los que recorrió la metrópoli con esa capacidad proverbial de aprehender en la realidad inmediata lo metafórico, se convirtieron en un ensayo fotográfico que capta su espíritu… y detienen el incesante flujo de imágenes del vórtice neoyorquino urbanos donde convergen iconografías y ritos culturales.”

Adriana Herrera

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